Sistemas de Climatización como sistemas de calefacción
El concepto de frío y calor es un término totalmente
relativo, un objeto está frío o caliente cuando lo comparamos con otro
que se encuentra a una temperatura diferente. Según los principios de
termodinámica cualquier cuerpo o ambiente que se encuentre a una
temperatura ambiente por encima del cero absoluto (O Kelvin) es
susceptible de serle extraído calor; de forma espontánea si el ambiente
de destino se encuentra a una temperatura menor y mediante el empleo de
trabajo mecánico en el caso de encontrase a una temperatura mayor.
Si tenemos en cuenta que 0 grados centígrados
equivalen a 273 grados Kelvin a la temperatura que el agua se convierte
en hielo todavía tenemos mucho calor disponible para ser extraído al
cuerpo. De esta manera, por muy frío que se encuentre un ambiente
siempre podemos extraer calor de él y pasárselo a otro de mayor
temperatura. Aunque parezca paradójico podemos utilizar el aire frío de
la calle para calentar nuestros hogares durante el invierno, por muy
baja que sea la temperatura exterior.
En un sistema de climatización indistintamente del
modo en que funcione, refrigeración o calefacción, el refrigerante es
la clave para producir la transferencia de calor o frió de un ambiente
a otro. El refrigerante es un liquido que cuando se calienta a una
temperatura baja, similar a la que puede tener un día de invierno,
cambie de estado y que nos transporte el calor absorbido en el exterior
al interior de la vivienda.
De una forma cíclica el fluido refrigerante cambia de
estado en el condensador, situado en el exterior de la vivienda,
absorbiendo calor y ayudado por un compresor, el refrigerante caliente
es conducido hacia el evaporador, situado en el interior de la
vivienda, donde cede el calor al ambiente y se transforma de nuevo en
líquido al condensarse. Por último, el refrigerante vuelve una vez
cedido todo su calor regresa de nuevo al condensador para iniciar de
nuevo el ciclo.
Los sistemas de climatización, Bomba de Calor, no
generan calor por procedimientos habituales, es decir, quemando algún
tipo de combustible o mediante resistencias eléctricas, sino que
transfiere el calor de una forma continúa de un lugar a otro.
Ventajas de los Sistemas de Climatización, Bombas de Calor:
Bajo consumo
En las Bombas de Calor, el compresor consume
electricidad para transportar el calor, no para generarlo. En otros
sistemas de calefacción (calderas, resistencias eléctricas,...) el
rendimiento es siempre inferior al 100%, es decir, de cada 100 vatios
consumidos se aprovecha una cantidad menor de forma útil en el
calentamiento de la vivienda, en contra, la Bomba de Calor puede llegar
a tener un rendimiento energético del 300%, es decir por cada 100
vatios consumidos se obtienen 300 vatios calentando.
No contamina
Los sistemas de
calefacción, Bombas de Calor, al consumir tres veces menos que un
calefactor o una caldera, y no emitir gases de combustión a la
atmósfera, cuida el medio ambiente.
Dos sistemas en uno.
Los sistemas de climatización, Bombas de calor, no sólo son capaces de
dar calor en invierno, sino que también son capaces de dar frío en
verano. De esta manera se tienen dos sistemas de climatización en uno,
refrigeración y calefacción, con una instalación sencilla.
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